Tuesday, July 19, 2016

¿Reactivar el modelo primario exportador o cambiar el estilo de crecimiento? (I)


En materia económica el país se encuentra en una disyuntiva: o se reactiva el modelo primario exportador o se cambia el estilo de crecimiento. Los que apuestan por seguir con el actual modelo de crecimiento, no obstante la presencia de una coyuntura internacional desfavorable y con una política macro que le es funcional, no se han enterado aún —como diría Dani Rodrik— que la liberalización comercial y financiera dirigida a integrarnos plenamente al mercado mundial, ha «desagarrado a nuestras sociedades». Es, por lo tanto, una opción que nos conducirá al despeñadero.
 
Lo que nuestro país requiere en la hora actual es cambiar de estilo de crecimiento. Pero es una tarea difícil porque se necesita mucha imaginación, aunque es urgente si queremos —como parece ser el deseo de Pedro Pablo Kuczynski— «un país más igual, más socialmente desarrollado». Cambiar la manera como se crece es cambiar el patrón de acumulación de capital, es apostar por una inversión dirigida a la diversificación productiva mediante una industrialización basada en la agricultura y en nuestros propios recursos naturales.
 
La economía que recibe PPK y su propuesta tributaria
 
El gobierno de PPK recibirá una economía con problemas macroeconómicos importantes. El déficit fiscal está en 3% del PBI; la cuenta corriente  de la balanza de pagos registra un déficit de cerca del 5% del PBI; las reservas internacionales (Posición de Cambio) que pertenecen al Banco Central ascienden ahora a solo el 13.5% del PBI; la deuda pública externa ha aumentado hasta superar el 60% del total (es 15% del PBI); la deuda externa privada se ha casi triplicado de 2007 a 2015: asciende al 18% del PBI (y de este porcentaje cerca de 8 puntos le pertenecen al sector financiero privado); la industria manufacturera está en recesión desde el año 2014; la inversión privada decrece desde el año 2014; y, el empleo urbano prácticamente ya no crece.
 
Por otro lado, la tasa de crecimiento del PBI que bordea el 4%, no es sostenible. Se explica en casi 50% por el crecimiento del sector minería resultante de las inversiones pasadas. Y, como no hay nuevas inversiones, el crecimiento de este sector terminará en uno o dos años. No hay manera entonces de continuar con el crecimiento primario exportador. Además, con una economía que se desacelera, los ingresos tributarios seguirán el mismo curso. Si a esto se le agrega la disminución propuesta del IGV y el mantenimiento de la reducción del impuesto a la renta efectuada por el gobierno de Humala, la recaudación disminuirá entre uno y dos puntos del PBI. Por lo tanto, el déficit fiscal aumentaría hasta situarse entre 4% y 5% del PBI. No estamos considerando el ofrecimiento que les hizo PPK a las empresas que facturen 2,300 UIT o más, de descontar el total de sus inversiones del monto imponible contra el impuesto a la renta.
 
En resumidas cuentas, entonces, si el ministro de economía de PPK decide que el déficit fiscal no supere el 3% del PBI, tendrá necesariamente que recortar el gasto; y, si este fuera el caso, el gasto que recortaría sería el gasto en inversión pública, como lo ha sido siempre. No habrá, en consecuencia, posibilidades de reactivar la economía con una política fiscal expansiva. Por otro lado, si se persiste en el ofrecimiento del presidente electo de fortalecer los programas sociales y de universalizar la dotación de servicios básicos del agua y alcantarillado, entonces tendrá que enfrentar un déficit fiscal de 5% del PBI o más con endeudamiento, generando una tímida reactivación. La evidencia empírica señala que las reducciones de impuestos no tienen efectos multiplicadores significativos sobre el producto, y la inversión pública en servicios básicos solo reactivaría actividades terciarias de baja productividad. Parece que estas son las dos únicas rutas a las que nos conduciría la propuesta de política macroeconómica del gobierno entrante.
 
La inversión privada y la reactivación económica
 
El futuro ministro de economía confía más en medidas administrativas orientadas a destrabar las inversiones privadas. El proyecto del gasoducto del sur y la construcción de una planta de fertilizantes; el proyecto de la línea 2 del metro; la ampliación del aeropuerto Jorge Chávez y, quizá el aeropuerto de Chincheros del Cuzco. Se habla de un monto de inversión cercano a los 25 mil millones de dólares. Afortunadamente, no se habla de flexibilizar el mercado laboral (sobre todo en los temas de contratación y de despido de los trabajadores); pero la reactivación con megaproyectos como los mencionados, sin políticas efectivas de diversificación productiva, a la larga solo exacerbarán los desequilibrios macroeconómicos.
 
No hay proyectos de inversión pública que sirvan para reactivar la economía y al mismo tiempo para cambiar el estilo de crecimiento, desarrollando fuentes internas para asegurar su sostenibilidad. Tampoco hay una propuesta de política macro consistente con este propósito de transformación. Las políticas monetaria y cambiaria tendrán el mismo curso actual y, ciertamente, no acompañarían a luna política fiscal expansiva, en caso de adoptarse.
 
Por angas o por mangas habrá que enfrentar el déficit fiscal con endeudamiento. Si PPK sigue la ruta del actual gobierno, de endeudar al Estado en moneda extranjera (se habla de un endeudamiento de cerca de 6 mil millones de dólares), aumentará el riego de mercado cambiario de las cuentas fiscales. Puede evitarse este endeudamiento si se recurre a los ahorros del tesoro que equivalen al 16% del PBI. Pero aquí sí la tramitología, aunque básicamente política, es importante: el gobierno requiere de una ley para utilizar, por ejemplo, los recursos del Fondo de Estabilización Fiscal que se aproximan al 5% del PBI.
 
Finalmente, como dijimos en un artículo anterior (9/7/16), algunas propuestas del presidente electo pueden abrir la ruta de la transformación del estilo de crecimiento. Por ejemplo ha ofrecido, entre otras cosas, industrializar nuestros recursos naturales. Pero de esto y de las políticas macro respectivas, trataremos en nuestro próximo artículo.
 
 
 
Publicado en el Diario UNO, el sábado 16 de julio.